El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural de Castilla-La Mancha, Julián Martínez Lizán, ha expresado su opinión de que la agroalimentación «no debería entrar nunca» en las disputas comerciales entre países. Durante una reciente declaración, hizo un llamado a la prudencia y a la vigilancia en el contexto de las tensiones comerciales, subrayando la necesidad de dar respuestas adecuadas a las situaciones que podrían surgir de tales conflictos.
Martínez Lizán destacó que la agroalimentación representa un sector clave que no debería verse afectado por la competencia desleal ni por las guerras comerciales. Aseguró que es fundamental proteger este sector para garantizar su sostenibilidad y mantener la calidad de los productos que se ofrecen tanto a nivel nacional como internacional. Su postura resuena en un momento en que la agroalimentación enfrenta varios desafíos a nivel global, a raíz de cambios en políticas comerciales y arancelarias.
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