Los alojamientos extrahoteleros de Castilla-La Mancha, que incluyen apartamentos, campings, alojamientos rurales y albergues, han registrado un notable aumento de actividad en julio, alcanzando los 88,415 viajeros y 269,374 pernoctaciones, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Destacan los 1,448 apartamentos turísticos que recibieron a 16,121 personas, de las cuales 6,536 eran extranjeras, con una estancia promedio de 3.42 días. Los 26 campings atrajeron a 18,682 viajeros, reportando un grado de ocupación del 31.31%. Por su parte, los alojamientos rurales, compuestos por 1,846 establecimientos, han explicado un récord en viajeros, alcanzando 46,589, con 118,254 pernoctaciones y un índice de ocupación del 20.86%. Los albergues, con 7,023 visitantes, todos nacionales, registraron una estadía media de 7.39 días.
La consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco, ha celebrado estos resultados, destacando un récord en turistas rurales para julio y un crecimiento regional del 10.4%, casi duplicando la media nacional. Ciudad Real ha emergido como la segunda provincia de mayor crecimiento en visitantes rurales en julio. Albacete y Guadalajara también registraron cifras récord de viajeros y pernoctaciones para el mismo mes. En el periodo de enero a julio, Castilla-La Mancha ha duplicado su demanda de alojamientos rurales desde 2015, situándose como el cuarto destino más elegido a nivel nacional en este segmento. La región muestra un crecimiento en turistas y pernoctaciones que supera el promedio nacional, consolidando su posición como un destino atractivo dentro de España.
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