A partir del 4 de enero, Castilla-La Mancha se prepara para enfrentar un episodio de frío intenso y nevadas provocadas por una masa de aire ártico. El Gobierno regional ha emitido avisos de nivel amarillo en varias comarcas, instando a los ayuntamientos a implementar medidas preventivas. Estas medidas incluyen la preparación de equipos quitanieves, el aseguramiento del suministro de sal y mantener las vías de acceso a servicios públicos, dado que el día 5 se prevé que las nevadas sean más fuertes, especialmente en el noreste y este de la región.
Los pronósticos apuntan a lluvias intensas y la posibilidad de nevadas en cotas bajas, lo que generará un descenso notable de temperaturas y aumentará el riesgo de heladas. La Agencia Estatal de Meteorología ha alertado sobre la necesidad de estar preparados, no solo a nivel institucional, sino también a nivel personal. Se recomienda a la ciudadanía evitar desplazamientos innecesarios y estar al tanto de las condiciones meteorológicas. Además, se hace un llamado a cuidar a las personas vulnerables en la comunidad y a tomar precauciones frente a posibles accidentes provocados por el hielo y la nieve.
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