El Celta de Vigo ha dado un paso crucial hacia los octavos de final de la Liga Europa al superar por 1-2 al PAOK en el Toumba Stadium de Salónica. Iago Aspas, figura indiscutible del encuentro, abrió el marcador y asistió el segundo gol, demostrando su liderazgo y talento. Este triunfo es histórico para el equipo gallego, ya que el estadio griego era un bastión donde el PAOK no conocía la derrota desde hacía más de un año, y ningún club español había salido victorioso antes. La victoria no solo acerca al Celta a la siguiente ronda, donde esperarán Lyon o Aston Villa, sino que también reafirma la capacidad del equipo para imponerse a pesar de la presión.
Durante la primera mitad, el Celta mostró su dominio ante un PAOK afectado por las ausencias de jugadores clave como Giannis Konstantelias, Georgios Giakoumakis y Pelkas, lo que dejó su ataque sin opciones. Aspas y Williot Swedberg fueron quienes se encargaron de desarmar la estrategia defensiva griega, permitiendo al Celta entrar al descanso con una cómoda ventaja. En la segunda parte, el equipo dirigido por Giráldez optó por proteger su ventaja, dando oportunidad al PAOK de acercarse solo con un ataque aislado. Finalmente, un gol en el minuto 77 del sueco Alexander Jeremejeff mantuvo al equipo griego con esperanzas para el partido de vuelta en Balaídos.
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