El Athletic Club logró una victoria crucial en su visita a Balaídos, donde supo capitalizar los errores defensivos del Celta de Vigo durante la primera mitad del encuentro. Los goles tempraneros de Berenguer y Navarro, en apenas dos minutos, fueron un testimonio de la efectividad del equipo visitante. La defensa celeste, que había sido una fortaleza la temporada pasada, volvió a mostrar vulnerabilidades, repitiendo un desfavorable inicio de competición similar al del año pasado, con solo un punto de nueve posibles. A pesar de la derrota, la actuación del portero Ionut Radu fue notable, salvando al Celta de una goleada mayor con sus intervenciones decisivas.
El conjunto dirigido por Claudio Giráldez experimentó una cierta mejoría en la segunda mitad, tras realizar cuatro cambios significativos en un intento por revertir la situación. Sin embargo, a pesar de dominar la posesión y del aporte ofensivo de Iago Aspas, el equipo local no logró traducir ese control en goles. El Athletic, por su parte, tuvo oportunidades para aumentar su ventaja, pero faltó precisión en la definición. La falta de contundencia celeste en el ataque y las pifias defensivas funcionaron como un reflejo preocupante del estado actual del equipo, mientras que el Athletic celebró su primera victoria en lo que va de la temporada.
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