En una actuación histórica en el Metropolitano, el Atlético de Madrid desmanteló al Barcelona en las semifinales de la Copa del Rey, dejando a su rival en busca de un milagro para el partido de vuelta en el Camp Nou. El conjunto dirigido por Simeone exhibió ambición y contundencia desde el inicio, marcando cuatro goles en una primera mitad memorable. Antoine Griezmann brilló como líder en ataque, mientras que el equipo rojiblanco desbordó al Barça con una intensidad abrumadora, aprovechando cada error del rival, incluido un despiste inicial de Joan García que propició el 1-0. Mientras tanto, el Barcelona, bajo el mando de Hansi Flick, se mostró desorientado y sin el filo habitual que lo ha caracterizado en otros encuentros.
El planteamiento estratégico del Atlético fue impecable y dejó al Barça sin respuesta. Al minuto 33, el equipo colchonero ya había marcado tres goles, dejando al rival en una posición crítica. Julián Álvarez cerró el primer tiempo con el 4-0, liberándose de una racha sin anotar. Aunque el Barcelona intentó reaccionar en la segunda mitad, incluso teniendo un gol anulado por fuera de juego tras varios minutos de revisión del VAR, el daño estaba hecho. Flick intentó cambiar el rumbo sustituyendo a Casadó por Lewandowski, pero el cambio fue infructuoso. La expulsión de Eric García en el minuto 85 selló una noche para el olvido para los azulgranas, quienes ahora enfrentan una difícil tarea en el partido de vuelta en su casa.
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