El Atlético de Madrid vivió una tarde de emociones contrastantes en su visita al Club Brugge, donde un intenso partido concluyó en un empate 3-3 en el ‘playoff’ de dieciseisavos de la Liga de Campeones. Pese a asumir un temprano liderazgo gracias a un penalti transformado por Julián Álvarez, seguido de un segundo gol de Ademola Lookman, el equipo del ‘Cholo’ Simeone vio cómo su ventaja se desmoronaba en el resbaladizo terreno del Jan Breydelstadion. El Club Brugge, imbuido del fervor de su afición, logró igualar la contienda con una demostración de tenacidad, primero empatando a través de Onyedika y luego con un acierto de Tresoldi.
El resurgir belga continuó con un último y contundente tanto de Christos Tzolis en el minuto 90, sellando un resultado que deja la eliminatoria abierta para la vuelta en el Riyadh Air Metropolitano. El Atlético, a pesar de soñar con la victoria tras un desafortunado autogol de Joel Ordóñez, no logró sostener la ventaja debido a fallos defensivos y una inquietante ausencia de precisión en sus ataques. Este empate, en una noche de ritmo vertiginoso y fallos determinantes, deja entrever los desafíos de los colchoneros para avanzar en este torneo europeo, donde su desempeño ha mostrado ser tan impredecible como en el resto de su temporada.
Leer noticia completa en La Tribuna de Albacete.