El Rally Dakar, conocido por ser uno de los desafíos más extremos del deporte motor, ofreció un breve respiro en su jornada de descanso el sábado. Para el piloto albacetense Juan Carlos Torres, esta pausa fue más que bienvenida tras enfrentar una sexta etapa particularmente complicada entre Hail y Riyadh, con 326 kilómetros de especial y 589 de enlace. Torres, que había mostrado mejoras recientes en su clasificación subiendo al puesto 78, se topó con una noche desafiante entre las dunas. Sin ritmo ni velocidad, las adversas condiciones del desierto lo obligaron a pasar la noche al descubierto, enfrentando el frío y el viento con el apoyo de agua y víveres indispensables.
Afortunadamente, la jornada sin competencia permitió que el control se mantuviera abierto, lo que brindó a Torres la oportunidad de completar la etapa al día siguiente por la mañana. A pesar de las dificultades y haber bajado al puesto 94 de los 99 corredores restantes, el bombero albacetense mantiene vivo su objetivo de finalizar el Dakar. La pausa no solo ha sido crucial para su recuperación física, sino también para realizar importantes ajustes mecánicos a su vehículo, preparándose para una segunda mitad del rally que promete ser igual de desafiante.
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