El equipo albacetense afrontó con determinación la fase de grupos, obteniendo un balance positivo con dos victorias y una derrota. Durante la competición, los jugadores mostraron una estrategia sólida y una fuerte cohesión colectiva, lo que se reflejó en su habilidad para superar a sus rivales en dos de los tres enfrentamientos. El entusiasmo y la táctica demostrados en el terreno destacaron en cada encuentro, dejando claro su compromiso y preparación.
A pesar de la derrota sufrida, el equipo se mantuvo optimista y centrado en las oportunidades de aprendizaje que esta representó. Los aficionados, quienes siguieron de cerca cada partido, manifestaron su apoyo incondicional, celebrando cada triunfo y alentando tras el revés. Esta actuación en la fase de grupos reafirma el potencial del equipo albacetense para seguir avanzando en competiciones futuras, consolidando su posición como un fuerte contendiente en el escenario deportivo.
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