En una inesperada convocatoria electoral, el líder del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, ha mostrado su satisfacción al anunciarse las elecciones tan anticipadas como deseadas por algunos sectores políticos. A pesar de haber asistido a la rueda de prensa apoyado en muletas debido a un esguince, Núñez no ocultó su alegría al calificar el acontecimiento como «una gran noticia», anticipando que debería haber ocurrido incluso uno o dos años antes. Subrayó que esta elección permite cerrar capítulo a un gobierno regional, que calificó de «inviable» y aquejado de corrupción, además de la falta de apoyos suficientes. Aunque su compañera, la diputada Pilar Alía, estaba inicialmente destinada a abordar a la prensa, Núñez decidió tomar protagonismo para enfatizar la gran significancia del evento político.
Paco Núñez expresó su interés en seguir de cerca las acciones de Emiliano García-Page durante la campaña, dado que el presidente de la Junta había pedido anteriormente un adelanto electoral similar al vicepresidente José Manuel Caballero y al presidente de las Cortes, Pablo Bellido. Se lanzó una pregunta retórica al aire sobre el destinatario del voto por parte de los socialistas castellanomanchegos, apuntando que, a pesar de posibles críticas internas, el respaldo electoral del PSOE regional sigue vinculado a Pedro Sánchez. Anticipando la agenda electoral, Núñez destacó cuestiones como la gestión de la «invasión» migratoria en Ceuta y las políticas de vivienda, criticando al gobierno por su inacción en ambos frentes. Mientras tanto, el Partido Popular no muestra prisa por definir sus listas de candidatos, focalizándose en torno a la figura de Alberto Núñez Feijóo como líder central de las próximas elecciones.
Leer noticia completa en La Tribuna de Albacete.





