El presidente del Consejo Europeo, António Costa, se ha distanciado notablemente de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en cuanto a la vigencia del orden internacional actual. En la Conferencia Anual de Embajadores de la UE celebrada en Bruselas, Costa defendió con firmeza la necesidad de mantener un sistema mundial basado en reglas, a pesar del reto que, según él, representa Estados Unidos al desafiar el status quo global. Recalcó que la Unión Europea debe ser un pilar de soluciones multilaterales en un mundo multipolar, enfatizando la importancia de actuar en conjunto para defender los principios de la Carta de la ONU y el Derecho Internacional.
Costa también dirigió sus palabras hacia el conflicto en Oriente Próximo, afirmando que «el unilateralismo nunca puede ser el camino» y condenando las acciones de Irán. Abogó por el respaldo a reformas en la ONU bajo la propuesta UN80, fortaleciendo el papel del multilateralismo en un momento de grandes cambios internacionales. Además, llamó a la expansión de la UE como una estrategia geoestratégica crítica y destacó la importancia de que la Unión hable con una sola voz, reforzando su presencia y unidad en la arena global. Para Costa, la diversidad de perspectivas dentro de la UE se convierte en una fortaleza que permite a Europa mantener su posición y relevancia mundial.
Leer noticia completa en La Tribuna de Albacete.