En julio, Castilla-La Mancha logró un hito en turismo rural, registrando 46,589 viajeros y 118,200 pernoctaciones, cifras que superan con creces los datos de años anteriores. Este crecimiento del 10.4% en comparación con el 5.6% nacional resalta el atractivo de la región para los visitantes. Especial mención merece Ciudad Real, que se posicionó como la segunda provincia española en crecimiento en este ámbito, rompiendo el umbral de los 6,000 viajeros por primera vez. Además, Albacete y Guadalajara también establecieron récords, lo que refleja un dinamismo en la oferta de alojamientos rurales.
A lo largo de los primeros siete meses del año, el turismo rural en Castilla-La Mancha no solo ha mantenido su impulso, sino que ha duplicado los niveles de demanda del mismo período en 2015. La consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco, destacó que la región ha alcanzado la cuarta posición nacional en pernoctaciones rurales, capturando un 9.6% del mercado total. Estos resultados son un indicativo del creciente interés por explorar la riqueza natural y cultural de la región, consolidando a Castilla-La Mancha como un destino preferido para los amantes del turismo rural.
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