La frontera de Beni Enzar, que conecta Melilla con Marruecos, continúa cerrada este miércoles tras un intento de entrada masiva ocurrido la noche anterior. La Delegación del Gobierno ha confirmado que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad trabajan intensamente para controlar la situación, aunque no hay una fecha específica para la reapertura del paso fronterizo. Según fuentes de Europa Press, un grupo de ciudadanos marroquíes intentó ingresar a Melilla a través del paso principal y el Dique Sur. En respuesta, se ha pedido colaboración a la ciudadanía para evitar desplazamientos a la zona, instando también a la población a seguir las actualizaciones oficiales para mantener la calma.
Este incidente ocurre en medio de una «crisis migratoria» que también afecta a Ceuta, donde miles de migrantes han ingresado recientemente, muchos por vía marítima. Las declaraciones del presidente de Melilla, Juan José Imbroda, se alinean con una propuesta del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso para modificar la Ley de Extranjería. Impulsada por la diputada Sofía Acedo, la ley busca permitir rechazos en fronteras terrestres y marítimas, una medida que el Tribunal Supremo había limitado. Acedo destaca que la reforma preserva los derechos humanos y el principio de no devolución, adaptándose a las nuevas realidades migratorias.
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