El Colectivo Sin Fronteras ha reiterado su llamado urgente a las administraciones para encontrar una solución habitacional para las personas que residen en el asentamiento de Albacete, tras un reciente incendio que ha puesto en evidencia, una vez más, la vulnerabilidad del lugar. Elena Roncero, presidenta de la organización, destacó que las condiciones de las chabolas, construidas con materiales extremadamente inflamables como plásticos y madera, hacen de este asentamiento un emplazamiento no solo indigno, sino también peligroso. Aunque los incidentes graves han sido evitados hasta ahora, Roncero subraya que su prevención se ha debido más a la suerte que a medidas de seguridad concretas.
El colectivo, junto con otras entidades que apoyan a los trabajadores temporeros del área, exige un compromiso real para erradicar un problema que lleva años sin solución definitiva en la ciudad. A pesar de que el Ayuntamiento ha implementado algunas mejoras como la limpieza y la instalación de puntos de agua y contenedores adicionales, Roncero enfatiza que estas acciones solo abordan aspectos superficiales sin atacar las raíces del problema. La organización propone implementar programas exitosos de otros territorios que combinen alojamiento digno con un plan integral de acompañamiento, evitando así que se tenga que esperar una tragedia para actuar con decisión. Durante la temporada alta agrícola, como la vendimia, el asentamiento llega a albergar hasta 600 personas, haciendo más urgente la necesidad de condiciones de vida seguras y humanizadas para sus habitantes.
Leer noticia completa en La Tribuna de Albacete.








