Durante la sesión de este miércoles en el Tribunal Supremo, Aránzazu Granell, testigo clave en el caso que involucra a figuras del entorno de José Luis Ábalos, reveló que entregó 20.000 dólares en efectivo a Joseba García, hermano del exasesor ministerial, en la República Dominicana. Granell, empleada de Pronalab y contratada para gestionar clínicas de diagnóstico de COVID-19, admitió haber recibido la orden de Javier Serrano, quien a su vez actuó según instrucciones de Víctor de Aldama. Según su declaración, las entregas se realizaron en el marco de dos viajes de Joseba a la isla caribeña en 2021, en los que Granell entregó 10.000 dólares en metálico en cada ocasión, lo que genera sospechas sobre el destino real de los fondos y una posible conexión con Koldo García.
La investigación, liderada por la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, ha puesto de manifiesto que, aunque Granell solo afirmó haber entregado dinero en esas dos ocasiones, muchos de los ingresos en efectivo manejados en su trabajo no eran depositados en el banco, lo que añade un nivel de complejidad a la trama. Por su parte, Joseba ha negado cualquier relación con estas entregas, sosteniendo que sus viajes eran exclusivamente por motivos personales, aunque admitió haber conocido a Granell durante su estancia. La UCO ha apuntado que las evidencias sugieren la existencia de pagos regulares a Koldo García a través de su hermano, fijando el importe en 10.000 euros mensuales, lo que eleva aún más la tensión en este caso de presunta corrupción.
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