El Albacete Balompié, tras consolidar su buen inicio en la Liga Hypermotion con victorias sobre equipos de la talla de Cádiz, Valladolid y Zaragoza, se prepara para un nuevo y emocionante desafío: enfrentarse al líder de la Primera División, el FC Barcelona, en los cuartos de final de la Copa del Rey. Esta fase del torneo representa no solo una oportunidad de avanzar a las semifinales, sino también una posibilidad de revivir aquellos tiempos de gloria del famoso ‘Queso Mecánico’.
El entrenador Alberto González se muestra optimista, y aunque es consciente de la dificultosa tarea que supone medirse a un gigante como el Barça, confía en que su equipo pueda dar la campanada. “En la competición del KO, cualquier cosa puede suceder”, declaró González, dejando entrever la estrategia de salir a pelear cada balón en un choque donde las sorpresas son posibles.
Por su parte, Hansi Flick, técnico del Barcelona, no subestima el peligro que presenta el equipo manchego. A pesar de las importantes bajas en su plantilla, que incluyen a nombres como Pedri, Gavi, Andreas Christensen y Raphinha, Flick ha advertido que su equipo debe estar en alerta y preparado para lo que pueda presentar su adversario en el Carlos Belmonte. La historia reciente del Albacete, con una racha de victorias y un sólido desempeño defensivo, sugiere que no será un rival fácil de doblegar.
A pesar de las ausencias en su propio plantel, incluyendo la de Pepe, el Albacete llega al encuentro con la ilusión renovada y la determinación de dejarlo todo en el campo. Este enfrentamiento no solo es un duelo deportivo; es la oportunidad de que un equipo humilde pueda soñar en grande en el torneo del KO, donde la historia se escribe con pasión y esfuerzo.
Con la atmósfera de los grandes encuentros, el Carlos Belmonte se vestirá de gala para apoyar a un equipo que busca alcanzar nuevas alturas. Los aficionados esperan ansiosos el pitido inicial, donde no solo se juegan un partido, sino la posibilidad de seguir avanzando en un torneo que siempre promete emociones y sorpresas. El sueño de la gloria copera está más vivo que nunca.

