La mañana en Elche de la Sierra, inicialmente cubierta por nubes y lluvias esporádicas, no anticipaba la calurosa bienvenida que La Vuelta recibiría en esta pintoresca localidad albacetense. A medida que el día avanzaba, las calles se llenaron de habitantes y visitantes de todas las edades, reflejando un entusiasmo desbordante ante el paso de los ciclistas. El ánimo festivo no fue solo local; numerosas personas viajaron desde otras localidades para ser parte del evento y sentir de cerca la energía de la serpiente multicolor, así llamada por el vistoso pelotón. La etapa culminó con un emocionante final en el que los escapados fueron alcanzados en el último kilómetro, permitiendo que el francés Bastion Tronchon celebrara una victoria inesperada en el esprint final.
Más allá de la competencia, la etapa se valoró por su capacidad para exhibir la riqueza natural de la Sierra de Albacete. Este recorrido retaba la percepción tradicional de la región, generalmente asociada al viento y los paisajes llanos, mostrándola ahora como un enclave ideal para el cicloturismo. Así lo expresó Santiago Cabañero, presidente de la Diputación, quien destacó el potencial de las carreteras de montaña y la belleza patrimonial de la zona. La presencia de cicloturistas durante los días previos y el creciente interés que se anticipa en los próximos días validan el esfuerzo por demostrar que Albacete ofrece mucho más que sus vientos notorios. Según Cabañero, la etapa ha sido una prueba de fuego superada con éxito, que seguramente atraerá a más amantes del ciclismo en el futuro.
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