Con la llegada de la primavera, las emblemáticas tascas regresan al Paseo de Feria de Albacete, ofreciendo a los lugareños la oportunidad de deleitarse con platos tradicionales como los caracoles y los cascos de patatas. A pesar de las inclemencias del tiempo, con frío, viento y una intensa lluvia que marcó el inicio de la temporada, los habitantes de Albacete no se desanimaron. Armados con estufas y toldos, salieron al encuentro de los sabores que tanto añoran, compartiendo momentos de disfrute culinario con amigos y familiares.
Los hosteleros, optimistas aunque con la mirada fija en el cielo, reconocen el impacto del clima en la afluencia de clientes. Javier Cuerda, de la Tasca Salud, señala que la lluvia al inicio de la temporada ya se ha vuelto un fenómeno casi esperado. Sin embargo, pese al frío, el entusiasmo por degustar el plato estrella, los caracoles, sigue intacto. Con una oferta que incluye desde forro a la plancha hasta chorizo y morcilla, las tascas esperan una próspera temporada, siempre atentos a que los incrementos en los precios de los alimentos no afecten su sostenibilidad y atractivo.
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