La inversión en defensa se ha convertido en una de las apuestas más lucrativas para los grandes brokers bursátiles, impulsada por el aumento del gasto militar en Europa desde el inicio del conflicto en Ucrania y los cambios en la política exterior de Estados Unidos. Tras la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, muchos países de la OTAN han comenzado a elevar su presupuesto militar, buscando alcanzar el 2% de su PIB en el corto plazo. Este fenómeno se traduce en un incremento del 30% en el gasto militar de la UE, que alcanzará los 326.000 millones de euros en 2024, colocando a la industria armamentística en el centro del interés financiero.
En este contexto, las principales corporaciones de defensa en Europa han reportado un significativo aumento en sus beneficios y facturaciones. BAE Systems, Leonardo, Thales, Airbus y Rheinmetall están entre las compañías líderes, con un crecimiento de ingresos del 13,6% que eleva su facturación a 94.120 millones de euros. El optimismo en la industria se refleja en el alza de sus acciones, destacando una revalorización del 137% en títulos como el de Rheinmetall. Además, el plan de la Comisión Europea busca garantizar una mayor autonomía militar para el continente, con el objetivo de que el 50% del material militar sea de producción comunitaria para 2030, marcando un giro estratégico en la defensa europea.
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