La comunidad educativa ha demostrado su compromiso con la solidaridad al adquirir más de 400 dorsales para participar en la séptima carrera solidaria, un evento que busca fomentar la inclusión y el trabajo en equipo entre los estudiantes y el personal del centro. La iniciativa, que se ha convertido en una tradición, no solo promueve la actividad física, sino que también recauda fondos para causas benéficas, generando un ambiente de camaradería y apoyo mutuo.
Este año, la carrera solidaria se enmarca dentro de un proyecto de innovación educativa, que busca integrar valores sociales en el currículo escolar. La participación masiva de alumnos, profesores y familiares resalta la importancia del deporte como herramienta de cohesión social y la necesidad de involucrar a la comunidad en acciones que beneficien a quienes más lo necesitan, fortaleciendo así el sentido de pertenencia y responsabilidad social entre los jóvenes.
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