La consejera portavoz de Castilla-La Mancha, Esther Padilla, ha elogiado la rápida actuación del gobierno central tras las inundaciones que afectaron a la región en marzo, las cuales han sido reconocidas como una ‘zona afectada gravemente por una emergencia de protección civil’. Esta declaración, solicitada por el presidente Emiliano García Page, permitirá a los municipios recibir ayudas esenciales para reparar los daños en viviendas, infraestructuras y negocios. Durante el mes de marzo, se registraron 257 incidentes relacionados con las inundaciones, siendo Guadalajara la provincia más afectada con 139 incidentes, seguida de Toledo con 86.
Padilla ha enfatizado la importancia de la coordinación y el compromiso del Gobierno regional en la atención y recuperación de las áreas afectadas, recordando que, aunque lo más peligroso ha pasado, persiste la necesidad de devolver la normalidad a la región. Desde la activación del Plan PRICAM, se desplegaron albergues, se suspendieron clases en zonas de riesgo y se movilizaron recursos extraordinarios, incluyendo la Unidad Militar de Emergencias. La portavoz detalló además los municipios específicos que sufrieron daños significativos, cubriendo un amplio rango de localidades en Albacete, Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara y Toledo.
Leer noticia completa en El Digital de Albacete.