El mercado bursátil español se desplomó a niveles preocupantes, con el Ibex 35 cayendo un 4,88% y borrando cerca de 870 puntos, en medio de crecientes tensiones geopolíticas en el Golfo Pérsico. La situación se agravó tras el cierre del Estrecho de Ormuz por parte de Irán, en respuesta a una serie de ataques coordinados por Israel y Estados Unidos. Esta caída representa una de las peores jornadas para el índice español, superada solo por las crisis pandémicas y arancelarias de los últimos años. Mientras tanto, las acciones de compañías clave como Acciona, Naturgy y Banco Santander registraron descensos significativos, con Repsol destacándose por evitar mayores pérdidas.
El conflicto en el Golfo también tuvo un impacto notorio en los mercados internacionales de materias primas y divisas. El precio del petróleo se disparó, con el Brent subiendo un 6,43% y el WTI aumentando un 6,70%. En la arena europea, los precios del gas natural escalaron un 37%, destacando el temor a interrupciones en el suministro energético. Además, la inestabilidad política impulsó al oro como un refugio seguro, manteniéndose por encima de los 5.250 dólares por onza. En el plano de la renta fija y las divisas, el rendimiento del bono español a 10 años aumentó, mientras que el euro se debilitó ante el dólar, reflejando una jornada de volatilidad e incertidumbre en los mercados financieros.
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