El domingo pasado, un tren Iryo sufrió un accidente a la altura de Adamuz, en Córdoba, según un audio al que accedió Europa Press. El maquinista, identificado como 6189, mantuvo una conversación crucial con la estación de Atocha tras experimentar un «enganchón» en la vía. En un primer momento, desde el centro de control le aconsejaron bajar los pantógrafos, sin embargo, el maquinista ya tenía la situación bajo control técnico y poco después confirmó la gravedad del incidente: el tren había descarrilado e invadía la vía contigua. Con firmeza, pidió detener el tráfico ferroviario en las vías cercanas para tratar de contener una situación que se agravaba rápidamente.
La situación se tornó más crítica cuando el maquinista informó sobre un incendio en el convoy y solicitó urgentemente la presencia de bomberos y ambulancias debido a la existencia de varios heridos. La respuesta desde Atocha fue inmediata, asegurando que el mensaje sería comunicado y se pondrían en contacto para coordinar la emergencia. El accidente, que ocurrió cerca de las 19.45 horas, implicó a unas 300 personas que viajaban de Málaga a Puerta de Atocha. Lamentablemente, el descarrilamiento trajo graves consecuencias, pues el tren invadió la vía de otro tren en dirección a Huelva, resultando en un segundo descarrilamiento y dejando un saldo de 42 personas fallecidas.
Leer noticia completa en La Tribuna de Albacete.

