En Castilla y León, las recientes elecciones han vuelto a posicionar al Partido Popular como la fuerza más votada, incrementando su representación a 33 procuradores, aunque necesitará nuevamente aliarse con Vox, que ha subido a 14 escaños. El Partido Socialista también ha mostrado avances, logrando dos escaños adicionales para un total de 30. A pesar del aumento del 65,6% en la participación electoral, casi siete puntos más que en 2022, algunas formaciones han enfrentado desafíos significativos. La Unión del Pueblo Leonés ha mantenido sus tres escaños, mientras Soria Ya ha visto una drástica reducción, quedando con un solo representante.
El escenario político se ha reforzado hacia el bipartidismo, con el PP de Alfonso Fernández Mañueco aumentando su ventaja sobre el PSOE, y ambos partidos dominando 63 de los 82 escaños en disputa. Vox, liderado por Carlos Pollán, ha mejorado su resultado electoral, pero sin alcanzar las expectativas de las encuestas que pronosticaban un 20% de apoyo. Las fuerzas a la izquierda del PSOE, como En Común y Podemos-Alianza Verde, así como Ciudadanos, no han logrado asegurar representación, dejando el Parlamento regional con menos diversidad de grupos, y obligando a los partidos minoritarios, como UPL, Soria Ya y Por Ávila, a integrarse en el Grupo Mixto.
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