El canal del Tajo-Segura ha reanudado su actividad esta semana tras permanecer cerrado durante dos meses debido a obras de mantenimiento y reparaciones. El lunes se reabrió el acueducto, comenzando con un flujo de 15 metros cúbicos por segundo, que se elevó a 25 al día siguiente. Este incremento en el caudal marca el inicio de un periodo crucial para el envío de agua al Levante español, una zona que depende en gran medida de este recurso para sus actividades agrícolas y consumo urbano. La reapertura del canal se produce en un momento crítico, ya que se habían acumulado 78 hectómetros cúbicos pendientes de trasvases antes del cierre, y posteriormente se añadieron otros 54 hectómetros cúbicos para los meses de enero y febrero.
Además, recientemente se aprobó un trasvase trimestral de 180 hectómetros cúbicos desde marzo hasta mayo, lo que implica que el canal tiene ahora un total de 315 hectómetros cúbicos listos para ser enviados. Las obras de mantenimiento acostumbran a realizarse en otoño, coincidiendo con el inicio del año hidrológico, que empieza el 1 de octubre. No obstante, este año se retrasaron debido a que quedaban muchos hectómetros cúbicos por trasvasar del año hidrológico 2024-25. Se hizo uso de una cláusula de ‘situación excepcional’ para continuar con los envíos fuera del plazo habitual, lo que permitió mantener el suministro hasta enero, momento en el que finalmente se detuvo el flujo para efectuar las reparaciones necesarias.
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