El Villarreal logró romper su mala racha al derrotar al Espanyol 4-1, poniendo fin a una serie de cinco partidos sin conocer la victoria. A pesar de la ausencia de Gerard Moreno, quien se lesionó durante el calentamiento, el equipo se reencontró con su juego gracias al dinamismo del canadiense Tajon Buchanan. Durante un primer tiempo equilibrado, el Villarreal tomó ventaja con un gol de volea de Mikautadze y un desafortunado autogol de Salinas, lo que dejó al Espanyol golpeado y sin respuestas.
En la segunda parte, el Espanyol intentó tomar la iniciativa pero fue rápidamente sofocado por la eficacia del Villarreal. Pépé y Moleiro anotaron dos tantos adicionales, mostrando la temida capacidad de contragolpe del equipo castellonense. Aunque el Espanyol buscó maquillar el resultado, solo logró un gol de Cabrera en los minutos finales. La victoria permitió a Marcelino dar descanso a sus titulares y debutar a nuevos talentos, mientras el Espanyol acumula cuatro derrotas consecutivas y sigue sin levantar cabeza.
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