En un desenlace que dejó un sabor amargo para los fanáticos y jugadores de la selección de fútbol de Castilla-La Mancha, el empate 1-1 frente al País Vasco en la fase intermedia de la Copa de las Regiones UEFA fue suficiente para truncar sus esperanzas de avanzar. El partido, celebrado en Alcázar de San Juan, fue testigo de un gol tempranero de Grego, quien convirtió un penalti a favor de los manchegos. Sin embargo, a pesar del prometedor inicio, un gol clave de Testimony en los minutos finales del encuentro selló el destino de los locales, dejándolos fuera de la fase final del torneo.
El camino de Castilla-La Mancha en esta edición del torneo fue complicado desde el principio. La derrota 2-0 ante La Rioja en la jornada inaugural había dejado a los dirigidos por Antonio Cazalilla en una posición comprometida, haciendo imprescindible una victoria ante los vascos para mantener vivas las aspiraciones de clasificación. A pesar de los esfuerzos y de un juego lleno de voluntad, el equipo no logró capitalizar las oportunidades y vio cómo, tras cinco ediciones consecutivas, sus posibilidades de alcanzar la fase final se desvanecieron con el cabezazo de Testimony, el cual sobrepasó al portero Ángel Pérez en el minuto 89.
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