Las calles de Villarrobledo se convirtieron en un vibrante escenario de alegría y color durante el Gran Desfile Nacional del Carnaval, que atrajo a miles de personas desde la explanada del pabellón del Recinto Ferial hasta la plaza Ramón y Cajal. El buen humor y el ambiente festivo impregnaron la jornada, favorecida por un clima benévolo tras semanas de inclemencias meteorológicas. Este evento, reconocido como de Interés Turístico Nacional, no solo duplicó la población de la localidad, sino que llenó hoteles y establecimientos, reflejando su notable impacto económico y cultural.
El Carnaval de Villarrobledo, con sus desfiles callejeros y su rica tradición ininterrumpida, se consolida cada año como una de las celebraciones más singulares de Castilla-La Mancha. Las redes sociales jugaron un papel crucial en la difusión y seguimiento del evento, amplificando su alcance y visibilidad. Según el alcalde, Valentín Bueno, el respaldo institucional busca proteger la esencia de esta fiesta, transformando su relevancia social en oportunidades económicas para la región. Así, el Carnaval no solo es un evento, sino un proyecto que unifica patrimonio, cultura y turismo de calidad, posicionando a Villarrobledo como un destino festivo de referencia.
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