La FIFA se encuentra en el centro de una agitación tras un comité de crisis en Rabat, convocado por su presidente Gianni Infantino. Durante el encuentro surgieron rumores de que Marruecos, gracias a su nuevo estadio en Casablanca, albergaría la final del Mundial 2030. Sin embargo, estos fueron rápidamente desmentidos por un portavoz de la FIFA, quien negó que se haya hecho alguna promesa en relación con la sede de la final. A pesar de ello, medios nacionales insisten en que Madrid podría ser la elegida para el evento, a cambio de que Marruecos reciba el Mundial de Clubes 2029, un compromiso que apoya una posible reelección de Infantino.
El panorama sigue incierto y envuelto en tensiones geopolíticas, con España y Marruecos compitiendo por ser los protagonistas del evento. Mientras el Estadio Santiago Bernabéu en Madrid se ha mencionado como favorito desde el inicio, el reciente enfrentamiento entre la UEFA y la FIFA añade una capa de complejidad. La disputa se intensificó con la organización del Mundial de Clubes 2025 por la FIFA, que sobrecargó el calendario de partidos y generó fricciones con la UEFA. A falta de menos de cuatro años para el Mundial de 2030, las negociaciones y los intereses políticos continúan moviendo las fichas en este tablero global del fútbol.
Leer noticia completa en La Tribuna de Albacete.








