En un áspero enfrentamiento en Riazor, el Atlético de Madrid se impuso por la mínima al Deportivo, asegurando su pase a los cuartos de final de la Copa del Rey. El encuentro, que estuvo marcado por la falta de creatividad del conjunto rojiblanco, se resolvió gracias a un brillante gol de Antoine Griezmann en el minuto 61. A pesar de enfrentar a un rival de categoría inferior, el equipo dirigido por Diego Simeone no logró imponer su dominio, evidenciando dificultades fuera de su estadio habitual. A cinco meses del Mundial, la sequía goleadora de Julián Álvarez continúa siendo un tema de preocupación. El delantero argentino tuvo pocas intervenciones destacadas, siendo el guardameta Parreño quien evitó que concretara sus aproximaciones al arco rival.
Por su parte, el Deportivo, impulsado por el fervor de su afición, ofreció una actuación llena de carácter y ambición. A pesar de la ausencia de su jugador más desequilibrante, Yeremay Hernández, el equipo coruñés buscó constantemente el arco rival, especialmente tras la entrada de Mario Soriano, quien dinamizó el ataque local. Sin embargo, un error en una falta resultó costoso, permitiendo que Griezmann definiera con maestría. Al final, un cabezazo de Samuele Mulattieri reavivó las esperanzas del Dépor de forzar la prórroga, pero el Atlético, con oficio, aseguró la victoria y su presencia en la siguiente ronda, dejando a los locales con una sensación agridulce tras luchar valientemente.
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