En la madrugada del martes, la ciudad de Energodar en la provincia de Zaporiyia, bajo control ruso, ha sido escenario de un ataque que dejó al menos una persona muerta y quince heridos. Un dron presuntamente proveniente de las fuerzas ucranianas fue el responsable de esta tragedia, según informó el alcalde prorruso Maxim Pujov. La cercanía de Energodar a la central nuclear de Zaporiyia, la más grande de Europa con seis reactores y 6,000 megavatios de potencia, preocupa a las autoridades por el riesgo que representan estos enfrentamientos armados cerca de infraestructura tan crítica. Paralelamente, el Ministerio de Defensa de Rusia reportó la neutralización de 790 drones que cruzaban su territorio, lo que representa un esfuerzo sostenido en sus operaciones de defensa aérea en diversas regiones del país, incluyendo Moscú, donde el daño fue perceptible.
Simultáneamente, la región de Járkov en Ucrania sufrió las devastadoras consecuencias de un ataque con misil ruso en la localidad de Pechenegs, resultando en la muerte de al menos diez civiles. El gobernador Oleg Sinegúbov describió la magnitud del daño que se extiende a hogares particulares, establecimientos comerciales y vehículos. Este se suma a una serie de enfrentamientos violentos mientras la tensión bélica sigue escalando, afectando la vida cotidiana de las personas y las estructuras civiles. El ataque expone la creciente dificultad que enfrenta Ucrania para interceptar misiles, dada la carencia de defensas aéreas efectivas en este momento crítico del conflicto. Las autoridades locales continúan trabajando para atender a los heridos y restablecer la normalidad en medio de la recurrente amenaza.
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