El Ibex 35 comenzó la semana con un significativo descenso del 2,9%, cayendo por debajo de los 18.000 puntos hasta situarse en 17.830,5 enteros. Esta caída se produce tras los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel sobre Irán, que se intensificaron en la madrugada del lunes con bombardeos en Teherán y nuevas explosiones en varias ciudades del Golfo Pérsico. A medida que avanzó la sesión, el índice moderó ligeramente su descenso al 2,5%, reflejando la incertidumbre en un contexto geopolítico cada vez más tenso. Los inversores están atentos a los datos del PMI manufacturero en Europa y Estados Unidos, mientras observan las fluctuaciones en el mercado bursátil. Las principales bolsas europeas también iniciaron la semana en rojo, con retrocesos en Milán, Fráncfort, París y Londres.
En medio de esta tensión, el precio del petróleo experimentó un notable ascenso, con el Brent subiendo un 9,5% y el WTI un 8,8%. Analistas como Javier Molina de eToro indican que la incertidumbre geopolítica puede influir directamente en la inflación y las expectativas sobre las tasas de interés, siendo un factor crítico para el mercado. Mathieu Racheter de Julius Baer advierte que esta nueva crisis inyecta una prima de riesgo geopolítico, particularmente a través del impacto en el crudo. En el ámbito del mercado de divisas, el euro cotizaba a 1,1719 dólares, mientras que el interés del bono español a diez años subía al 3,080%, reflejando la volatilidad y nerviosismo que marcan el inicio de la semana financiera.
Leer noticia completa en La Tribuna de Albacete.
