En 2025, Castilla-La Mancha gestionó 118.000 prestaciones de dependencia, atendiendo a 82.000 personas, marcando un hito que posiciona a la región al frente de la atención a la dependencia en España. La consejera de Bienestar Social, Bárbara García Torijano, destacó que en la última década, el presupuesto para este sector aumentó un 86%, generando 27.000 empleos. Un aspecto clave ha sido la eficiencia en la resolución de expedientes, con un promedio de 165 días para atender una solicitud, en contraste con los 341 días a nivel nacional, según García Torijano. Este logro sitúa a Castilla-La Mancha entre las cuatro comunidades que cumplen con la Ley de Dependencia.
El impulso de la administración regional también se refleja en la inclusión de 4.390 nuevos usuarios y la expansión de servicios, con unas mil prestaciones mensuales adicionales en 2025. La consejera subrayó que la tasa de contratación indefinida en el sector es notable, con tres de cada cuatro contratos dentro de los 27.569 totales. Esto no solo ha mejorado las condiciones laborales, sino que también ha revitalizado las zonas rurales. Además, Castilla-La Mancha ha egresado del último lugar al primero en la valoración del Observatorio de la Dependencia, alcanzando una calificación de 8,3, lo que acentúa su compromiso y efectividad en el sector.
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