En un ambiente político cargado de tensiones, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha expresado su indignación ante las declaraciones del ministro Óscar López, quien responsabilizó a Javier Lambán por los resultados electorales en Aragón. En una entrevista con Carlos Alsina en Onda Cero, García-Page exigió que se pidieran disculpas por estos comentarios, calificándolos de «especialmente duros» e «injustos». Sintiendo una mezcla de «dolor» y «tristeza», el líder regional subrayó la necesidad de disculpas, no solo por lo que se dijo, sino porque «lo malo no es solo decirlo, es incluso pensarlo». Afirmó que la figura de Lambán, a quien respetaba profundamente, se vio injustamente atacada, lo cual consideró inaceptable dado su legado y su lucha personal.
García-Page también se refirió a la situación política en Extremadura, donde se discute la posible investidura de María Guardiola. Criticó el enfoque del PP, calificándolo de «impostado» y «oportunista». El presidente manchego abogó por la moderación y sugirió que tanto el PSOE como el PP deberían rechazar pactos con los extremos para preservar un bipartidismo que, según él, el público desea. Destacó las tensiones inherentes al clima político actual, resaltando que «hoy lo más duro es ser moderado porque lo fácil es insultar y ser radical». García-Page concluyó subrayando la importancia de la coherencia y la moderación como virtudes necesarias en el paisaje político actual, sugiriendo que el respeto y el sentido común deberían primar en las decisiones políticas de España.
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