Las intensas lluvias que azotaron Tarragona en la madrugada de este sábado han dejado un saldo de siete heridos y una comunidad en alerta. Entre los incidentes más graves, destaca el colapso de un muro en el puerto de Roda de Berà, que afectó directamente a tres personas: una se encuentra en estado crítico y otra en estado grave. Además, otro derrumbamiento en un camping de la misma localidad causó lesiones leves a dos personas más. Estos eventos subrayan la vulnerabilidad de las infraestructuras ante fenómenos meteorológicos extremos, resaltando la necesidad de reforzar la prevención y respuesta ante emergencias.
En medio de esta situación de emergencia, Protección Civil de Cataluña ha tomado medidas drásticas para garantizar la seguridad de los ciudadanos, evacuando a 400 personas de áreas de riesgo. En el camping afectado, 300 personas fueron trasladas a lugares seguros, mientras que en El Vendrell, una discoteca fue evacuada con 100 asistentes. La rápida respuesta de las autoridades ha sido crucial para mitigar el impacto de las lluvias torrenciales, aunque la comunidad permanece en estado de alerta mientras continúan las labores de evaluación y recuperación. La coordinación entre los servicios de emergencia y la comunidad resulta esencial para afrontar las consecuencias de estos episodios climáticos cada vez más frecuentes.
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