Este martes, el Gobierno español ha expresado su profunda condena ante las recientes ejecuciones de opositores en Irán, instando al régimen de los ayatolás a detener estas prácticas y reafirmando su compromiso con los Derechos Humanos. En un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores, se ha recordado que tales acciones son contrarias a los principios fundamentales de vida y dignidad, llamando a las autoridades iraníes a cesar las condenas a muerte. Además, el Ejecutivo ha denunciado la represión violenta del régimen iraní contra manifestantes pacíficos, subrayando la trágica pérdida de vidas durante las protestas que tuvieron lugar a principios de año.
En paralelo, el Gobierno ha criticado enérgicamente los ataques de Irán contra países del Golfo, que han afectado a civiles y a infraestructuras estratégicas, violando el Derecho Internacional y generando incertidumbre económica y medioambiental. Las autoridades españolas han demandado el cese de estas hostilidades y el desbloqueo del estrecho de Ormuz. Al expresar sus condolencias a las familias afectadas, el Ejecutivo también ha llamado a la contención entre las partes implicadas, advirtiendo sobre el efecto desestabilizador del conflicto en la región y su alcance global.
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