En Montealegre del Castillo, el Gobierno regional ha subrayado el valor de una sólida colaboración entre la Administración autonómica y las cooperativas, destacando como resultado la modernización del sector vitivinícola en Castilla-La Mancha. Durante una visita a la cooperativa Santiago Apóstol, el consejero de Agricultura, Julián Martínez Lizán, junto al presidente Emiliano García-Page, han inaugurado unas significativas instalaciones financiadas gracias a la línea de ayudas VINATÏ. Esta iniciativa ha permitido mejorar la infraestructura de la cooperativa, con inversiones que incluyen nuevos depósitos de fermentación y almacenamiento, sistemas automatizados, y mejoras en espacios administrativos. En total, 491 proyectos han sido apoyados desde la presidencia de García-Page, con una inversión total que supera los 427 millones de euros.
La cooperativa, fundada en 1952, opera en la prestigiosa zona vitivinícola de la D.O.P. Jumilla, ofreciendo vinos característicos de las variedades monastrell y garnacha tintorera. Con casi 400 socios activos en un municipio de apenas 2.000 habitantes, la cooperativa Santiago Apóstol representa un pilar económico y social fundamental. Su compromiso con el desarrollo rural incluye la promoción del patrimonio cultural y una apuesta firme por la igualdad de género y el relevo generacional, como refleja la composición de su Consejo Rector, paritario y joven. Este modelo no solo potencia la economía local, sino que se erige como un ejemplo del impacto positivo que las cooperativas pueden tener en sus comunidades, impulsando el progreso y garantizando un futuro prometedor para el sector vitivinícola en la región.
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