El Atlético de Madrid enfrenta un nuevo desafío con la baja de su capitán, Koke Resurrección, quien sufre una lesión muscular en el bíceps femoral del muslo izquierdo. El diagnóstico, que fue confirmado tras someterse a pruebas médicas este viernes, deja al jugador fuera de la convocatoria para el partido contra el Espanyol. Sin una fecha exacta de retorno, el club madrileño anunció que Koke recibirá sesiones de fisioterapia y trabajo de readaptación en el gimnasio, un proceso cuyo avance será determinante para su regreso a los terrenos de juego. Este tipo de lesiones suelen requerir al menos dos semanas de recuperación, lo que complica su regreso inmediato a la competición.
El infortunio para Koke llega en un momento sensible, tras haber estado ausente el pasado martes en la Liga de Campeones por el duelo personal que atravesó con el fallecimiento de su madre. A pesar de su vuelta el jueves a las actividades del equipo, su presencia se limitó al gimnasio debido a las molestias musculares. Esta situación prácticamente descarta su participación en el crucial encuentro de la Liga de Campeones contra el Stuttgart, así como en el próximo duelo liguero contra el Deportivo de La Coruña. La ausencia de Koke es un duro golpe para el Atlético, que ahora deberá reorganizar su plantel con miras a seguir compitiendo en ambos frentes.
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