La Casa Blanca ha confirmado una investigación sobre la muerte del enfermero Alex Pretti, quien fue abatido por agentes federales en una operación antiinmigración en Mineápolis, Minesota. La portavoz Karoline Leavitt indicó que el Departamento de Seguridad Nacional y el FBI están involucrados en el proceso, aunque se mantiene la postura oficial que culpa a autoridades locales y activistas de izquierda de fomentar tensiones. Este tiroteo ha generado una ola de indignación popular, especialmente siendo el segundo incidente de este tipo en menos de tres semanas.
Las autoridades estatales y municipales, que han manifestado su deseo de investigar, enfrentan obstáculos debido a las competencias federales. A pesar de las justificaciones iniciales que señalaban a Pretti como responsable por portar una arma, las imágenes publicadas muestran que fue abatido mientras estaba sometido por cuatro agentes. Este caso, junto con la muerte de Reneé Good y la detención de un niño, ha intensificado las demandas locales para retirar a las fuerzas federales y poner fin a lo que perciben como una ocupación.
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