En una jornada celebrada en Cáceres, el presidente de la Diputación de Albacete, Santi Cabañero, abordó la discrepancia entre la normativa actual de estabilidad presupuestaria y la realidad de las finanzas locales. Durante su intervención, Cabañero criticó la aplicación uniforme de las leyes financieras que ignoran las particularidades de los municipios, y desafió la percepción de que los gobiernos locales son gestionados de manera negligente. Subrayó que, colectivamente, las finanzas municipales son las más saludables del sector público en España, y defendió la creación de un marco legal que refleje las especificidades del ámbito rural.
Apoyándose en las ideas del catedrático Javier Suárez Pandiello, Cabañero destacó los riesgos de seguir un enfoque rígido de ortodoxia financiera, lo cual ha resultado en «la paradoja de la liquidez ociosa». Denunció que las administraciones locales, pese a estar bien saneadas financieramente, enfrentan limitaciones para invertir en servicios esenciales debido a restricciones legales. Cabañero abogó por sustituir estas restricciones por regulaciones más flexibles que reflejen las capacidades de ingresos de cada entidad local, permitiendo así el uso efectivo de los ahorros para mejorar el bienestar social y fortalecer las infraestructuras rurales. La jornada también contó con aportaciones de expertos universitarios y concluyó con un debate sobre las reglas fiscales futuras.
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