El reciente partido entre el Albacete y el Mirandés se vio ensombrecido por un incidente en la Grada de Animación, donde la celebración del gol de Higinio provocó una avalancha de aficionados que resultó en la caída de una valla. Este suceso dejó como saldo a un fotógrafo herido en una pierna, lo que reabre el debate sobre el estado de las instalaciones del estadio Carlos Belmonte. Este no es un hecho aislado, ya que en el pasado han ocurrido incidentes similares, con una valla que se había cedido en febrero de 2022 y en diciembre de 2017, en partidos donde también se registraron heridos.
La repetición de este problema en la misma zona plantea serias interrogantes sobre la seguridad y la idoneidad del diseño actual de la Grada de Animación. Los mensajes posteriores al incidente sugieren la necesidad urgente de reflexionar sobre esta ubicación y la responsabilidad tanto del Ayuntamiento, titular del recinto, como del Albacete Balompié, que se encuentra en proceso de firmar un convenio para la concesión del estadio por los próximos 50 años. La situación exige medidas que garanticen la seguridad de los aficionados y la integridad de las instalaciones, resguardando así la experiencia de los seguidores en futuros eventos.
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