La Junta de Comunidades y el PSOE de Castilla-La Mancha expresaron su descontento ante la propuesta de reforma del modelo de financiación autonómica presentada por el Ministerio de Hacienda, que surge después de un encuentro con los independentistas catalanes en Moncloa. El presidente autonómico, Emiliano García-Page, declaró con firmeza que prefiere que «hablen los españoles» en lugar de permitir que los independentistas decidan sobre cuestiones fundamentales, señalando su preocupación por el rumbo que están tomando los socialistas a nivel nacional. La consejera Portavoz del Ejecutivo, Esther Padilla, también manifestó en la red social ‘X’ su desacuerdo tanto con el fondo como con las formas del nuevo planteamiento.
Ana Isabel Abengózar, portavoz de los socialistas en las Cortes autonómicas, criticó el modelo propuesto por considerarlo un «privilegio» que beneficiaría más a quienes ya tienen más, lo que ellos juzgan injusto. Padilla señaló que la hoja de ruta del PSOE parece estar diseñada para favorecer a Esquerra Republicana (ERC) y sus intereses territoriales particulares, advirtiendo que en tiempos de crisis, el modelo actual obligaría a algunas regiones a ajustar más que otras. Desde las redes sociales del PSOE de Castilla-La Mancha se insistió en la necesidad de corregir la infrafinanciación histórica de la región y se anunció que en los próximos días se presentarán más argumentos y aportaciones para reforzar su postura contraria a la reforma propuesta.
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