La Guardia Civil confirmó el cierre de la multitudinaria rave en Férez, Albacete, que había comenzado durante la celebración de fin de año. Los últimos asistentes comenzaron a abandonar el paraje de La Alcantarilla a orillas del embalse de El Cenajo, dejando tras de sí una estela de vehículos y caravanas que poco a poco fueron despejando la carretera AB-408. En el pico de la celebración, llegaron a congregarse hasta 3,500 personas, aunque el número disminuyó el fin de semana debido a las inclemencias del tiempo, reduciendo la concurrencia a 1,200 personas.
El evento, que originalmente intentó asentarse en la pedanía de Cordovilla, en Tobarra, fue disuadido por las autoridades, lo que provocó que una larga caravana de entre 1,000 y 2,000 vehículos se desplazara a Férez. Los participantes se movilizaron desde distintos países, como Francia y Dinamarca, y finalmente, el evento concluyó sin incidentes mayores. La retirada marcó el fin de unos días de música y congregación en un ambiente rural, con los últimos centenares de ravers desbloqueando así la tranquila carretera del municipio serrano.
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