Reimaginar un clásico teatral es un reto, pero Manuel Segovia, reconocido con el Premio Nacional de Danza, lo logró impecablemente. Ayer, el público en el Teatro Circo disfrutó de «La Prodigiosa Zapatera» de la compañía Ibérica de Danza, una reinterpretación de la obra de Federico García Lorca. Nuria Tena destacó en su papel de la Zapatera, mientras que Jaime Puente asombró al dar vida tanto a Lorca como al Zapatero. En escena, diez bailarines exploraron un amplio espectro de la danza española, fusionando tradición y vanguardia.
Esta adaptación, un ballet cómico en dos actos, respeta la esencia original de «La Zapatera Prodigiosa» de 1930, pero con un enfoque innovador. La escenografía se enriqueció con técnicas de mapping, creando un entorno visual dinámico que complementó la narrativa poética de Lorca. La música, una mezcla de piezas clásicas y temas inspirados en la obra y músicas populares de Lorca, aportó vitalidad a la representación, resaltando la dimensión emocional y cómica de la trama, y otorgando voz a la ‘prodigiosa zapatera’ como un símbolo de libertad femenina.
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