Las recientes lluvias intensas en Castilla-La Mancha durante marzo han generado debates sobre la relación entre estos fenómenos climáticos y el cambio climático. Sin embargo, expertos en meteorología enfatizan que un mes con más precipitaciones no contradice la evidencia de un calentamiento global continuo. Según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), este fenómeno climático se manifiesta a largo plazo y, aunque se hayan registrado lluvias abundantes, las tendencias generales apuntan hacia sequías más prolongadas y torrenciales en el futuro. El portavoz de Aemet, Rubén del Campo, aclara que la disminución de precipitaciones a largo plazo no se ve invalidada por datos aislados como un mes lluvioso.
Además, el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) menciona que desde la década de 1950 se ha incrementado la intensidad y frecuencia de las sequías a nivel global, especialmente en la cuenca mediterránea. Este aumento se relaciona con cambios en los patrones de precipitaciones, como más lluvias torrenciales y sequías más severas, y se ve exacerbado por fenómenos como el bloqueo de rutas de borrascas debido a sistemas anticiclónicos en el norte de Europa. Si bien la relación entre estos patrones y el cambio climático necesita más estudios, estos episodios climáticos extremos resaltan la importancia de considerar la crisis climática en el análisis meteorológico y en la discusión pública.
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