Los Seattle Seahawks se coronaron campeones de la NFL al derrotar contundentemente a los New England Patriots por 13-29 en la LX Super Bowl. La revancha llegó once años después de su dolorosa derrota en 2015 frente a los mismos Patriots. En esta ocasión, la defensa de Seattle fue implacable, logrando seis sacks y dos intercepciones cruciales que neutralizaron al joven quarterback Drake Maye, quien no logró brillar bajo la presión en el Levi’s Stadium de Santa Clara. A pesar de un desempeño ofensivo poco destacado, el corredor Kenneth Walker III se convirtió en el MVP, acumulando 135 yardas, aunque sin anotar un touchdown.
El espectáculo del medio tiempo, protagonizado por Bad Bunny, aportó un mensaje de unidad y poder latino, energizando a los Seahawks para la segunda mitad del encuentro. Sin embargo, las imprecisiones de Sam Darnold limitaron sus avances, mientras que los Patriots seguían intentando sin éxito encontrar su ritmo ofensivo. La defensa de Seattle volvió a hacer de las suyas, y las dos intercepciones de Maye en el último tramo del partido sellaron el destino de los de Boston. Con este triunfo, los Seahawks se alzan nuevamente con el título, doce años después de su contundente victoria sobre los Denver Broncos.
Leer noticia completa en La Tribuna de Albacete.
