Miguel Ríos, la emblemática voz del rock español, deslumbró anoche en Albacete con un emocionante concierto en el Teatro Circo, como parte de su gira “El último vals”. Ante un público multigeneracional, el artista granadino, que ha dedicado más de seis décadas a la música, ofreció un repertorio de más de dos horas que combinó clásicos atemporales con novedades de su reciente álbum. Con una energía desbordante a sus 81 años, Ríos no solo reafirmó su estatus como un ícono del rock, sino que también conectó emocionalmente con su audiencia, quienes vibraron con cada interpretación.
El concierto comenzó con un caluroso «Bienvenidos» y avanzó con temas memorables como “Vuelvo a Granada” y “El río”, que hicieron que el público se pusiera de pie. Junto a la banda Black Betty Boys, Ríos interpretó piezas de su nuevo trabajo, así como joyas del pasado que resonaron en los corazones de los presentes. Momentos conmovedores como su interpretación del “Blues del autobús” y un homenaje a su amigo Manolo García con “Insurrección” marcaron la noche, que culminó con todo el Teatro en pie aplaudiendo por varios minutos. Fue, sin duda, una muestra del poder de la música para unir generaciones y dejar una huella imborrable.
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