La junta militar de Níger ha informado sobre un intento de golpe de Estado, cuyos enfrentamientos comenzaron a primeras horas de la madrugada en puntos estratégicos de la capital, Niamey. Según declaraciones del ministro de Defensa nigerino, Salifou Mody, el alzamiento fue obra de un «movimiento de insurrectos», que fue controlado gracias a la rápida respuesta de las fuerzas de defensa y seguridad del país. La intervención, según el comunicado del ministro, logró contener la amenaza y permitió a las autoridades regresar paulatinamente al control de las áreas conflictivas.
Durante las primeras horas del incidente, Télé Sahel, la cadena estatal de televisión, experimentó un breve apagón, pero ha reanudado sus emisiones, permitiendo que el gobierno emita mensajes de tranquilidad. En un esfuerzo por calmar a la población, se ha pedido a los ciudadanos que sigan con sus quehaceres diarios sin temor. Mientras tanto, las calles de Niamey empiezan a recuperar la normalidad, en un entorno donde la incertidumbre ha dejado a la población pendiente de los próximos pasos de la junta militar y la situación política del país.
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