Este sábado, Estados Unidos ha lanzado una ofensiva contra tres petroleros asociados a la Guardia Revolucionaria iraní, tras un ataque a dos de sus buques de guerra en el estrecho de Ormuz. Las autoridades norteamericanas informaron que los petroleros, denominados ‘M/T Downy’, ‘M/T Stark 1’ y ‘M/T Kylo’ o ‘Noxen’, fueron atacados y declarados inoperables como medida de represalia ante el lanzamiento de misiles balísticos por parte de Irán. A pesar de los ataques, el personal militar norteamericano no sufrió bajas, según el Mando Central de las Fuerzas Armadas de EEUU. El comandante Brad Cooper afirmó que esta acción busca enviar un mensaje claro a la Guardia Revolucionaria, advirtiendo sobre las consecuencias económicas y estratégicas del hostigamiento iraní.
En respuesta, la Guardia Revolucionaria iraní ha contraatacado seis buques, incluidos petroleros y otras embarcaciones asociadas con intereses estadounidenses, aduciendo que los barcos cruzaban ilegalmente el estrecho de Ormuz. Teherán ha calificado las acciones de Washington como agresivas y unilaterales, denunciándolas ante la comunidad internacional como violaciones a la Carta de las Naciones Unidas y amenazas a la seguridad marítima global. Además, el gobierno iraní reafirma su compromiso de proteger su soberanía frente a lo que describe como terrorismo de Estado por parte de Estados Unidos. La situación ha intensificado las tensiones en un estratégico paso naval, que ya se encontraba en el ojo de la tormenta ante las enérgicas disputas internacionales.
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