Osasuna sigue en racha y se adentra en la batalla por los puestos europeos tras vencer al Celta en Balaídos, donde la actuación estelar del portero Sergio Herrera y la eficacia al ataque del conjunto navarro fueron determinantes. El partido se jugó bajo una intensa lluvia, consecuencia de un temporal que, aunque el estadio pudo drenar bien, influyó en el encuentro. El Celta dominó la primera media hora con un juego más metódico, controlando el tempo y generando oportunidades claras, como un disparo de Hugo Álvarez que fue bloqueado por Herrera. Sin embargo, Osasuna mostró su capacidad para adaptarse en el momento exacto. Raúl Moro lanzó un centro preciso desde la banda derecha que Budimir cabeceó a la red, adelantando a los visitantes antes del descanso.
La segunda parte comenzó con un Celta revitalizado, que empató rápidamente con un penalti de Borja Iglesias, una decisión polémica revisada por el VAR que mantuvo en vilo a los espectadores. Tras este momento de igualdad, el encuentro se convirtió en un intercambio constante de intentos y defensas férreas, hasta que Osasuna volvió a aprovechar un juego directo. Un centro más desde la derecha terminó en un gol de Raúl García, asegurando la victoria para el equipo navarro. Los esfuerzos del Celta en los minutos finales no lograron alterar el sólido muro defensivo de Osasuna, que resistió para mantener su ventaja y llevarse una valiosa segunda victoria consecutiva fuera de casa.
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