El Gobierno de Castilla-La Mancha ha solicitado la colaboración de todas las instituciones ante la política arancelaria impuesta por Estados Unidos bajo la administración del presidente Donald Trump. En una declaración reciente, el vicepresidente primero, José Luis Martínez Guijarro, destacó la importancia de trabajar de manera conjunta en la búsqueda de soluciones para mitigar el impacto de estos aranceles, que afectan significativamente al sector agroalimentario y a la industria de componentes del automóvil en la región. El presidente Emiliano García-Page se reunirá con representantes de estos sectores para abordar las preocupaciones que puedan surgir, como la posible caída de la demanda y el encarecimiento de las exportaciones.
Martínez Guijarro hizo hincapié en la necesidad de que la Unión Europea presente una respuesta coordinada ante estas medidas estadounidenses, evitando respuestas fragmentadas que debiliten la posición europea. En este sentido, la consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco, anunció que el Instituto de Promoción Exterior (IPEX) iniciará una serie de contactos con las empresas más afectadas para evaluar el impacto de los aranceles y desarrollar estrategias que ayuden a contrarrestar sus efectos. Según Franco, esta política arancelaria es contraria a la realidad actual y contribuye a un mundo más fragmentado, lo que resalta la urgencia de una respuesta unificada y efectiva en el ámbito nacional y europeo.
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