Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha, volvió a acaparar titulares durante su entrevista en El Hormiguero, donde fue cuestionado acerca de su posible candidatura para las elecciones autonómicas de 2027. Aunque no confirmó ni negó su intención de concurrir, el líder socialista dejó claro que «no lo tengo decidido», reflejando así una postura de prudencia en medio de un escenario político nacional convulso. El PSOE atraviesa tensiones internas y resultados desfavorables en otras regiones, lo que sitúa a Page, quien gobierna con mayoría absoluta, en un foco de atención especial. La entrevista fue seguida de cerca, dadas las expectativas sobre sus decisiones futuras, en un momento en el que la política española vive un proceso de reorganización.
Además de su incertidumbre sobre su continuidad regional, García-Page descartó categóricamente un salto a la política nacional, rechazando la idea de presentarse a unas generales a pesar de las predicciones optimistas de Pablo Motos sobre sus posibilidades. Durante la conversación, Page ofreció su perspectiva sobre el estado actual de la política española, criticando la degradación del debate político y la fragmentación de la izquierda. También hizo referencia a figuras históricas del PSOE y lanzó comentarios sobre el legado de Pedro Sánchez. La entrevista, que mantuvo un tono más serio que el habitual en el programa, también dejó espacio para anécdotas, con Page bromeando sobre el agua del plató y prometiendo enviar productos típicos manchegos como mazapán y queso.
Leer noticia completa en La Tribuna de Albacete.
