Por segundo año consecutivo, los robots humanoides capturaron la atención global, destacándose en la gala del Año Nuevo lunar transmitida por CCTV y luego en el Mobile World Congress de Barcelona. Estos avances tecnológicos han puesto a China en la vanguardia, con un liderazgo indiscutible en el despliegue de esta tecnología: más del 80% de los humanoides vendidos en 2025 fueron de marcas chinas como Unitree, Galbot y AgiBot. Según Omdia, se espera que las ventas de robots humanoides alcancen los 2,6 millones de unidades en 2035, demostrando un crecimiento exponencial impulsado por una fuerte inversión tanto pública como privada, y una reducción en los costos de producción del 16% este año, según Morgan Stanley. Mientras tanto, los precios de estos dispositivos han descendido por debajo de los 5.500 dólares, consolidando a China como un actor clave en la conversación global sobre robótica.
Este auge no podría entenderse sin la simbiosis con la inteligencia artificial, sector que se desarrolla paralelamente y a un ritmo vertiginoso en China. Empresas como ByteDance y Alibaba están apostando por la IA como eje estratégico, lo que ha impulsado financiamientos significativos, como el de 144 millones de dólares recaudados por X Square Robot. A pesar del entusiasmo, estas tecnologías aún enfrentan desafíos antes de integrarse plenamente en la vida diaria. Un ejemplo reciente fue el incidente con el robot Iron de Xpeng, que colapsó durante una demostración en Shenzhen. El CEO de Xpeng, He Xiaopeng, señaló que esta etapa es solo el comienzo, comparándolo con el proceso de aprendizaje de un niño que primero cae antes de poder caminar y correr.
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